Comenzamos el año diciendo adiós a un grande del flamenco que tras pasar por el cante y el toque, se decidió por el baile jondo como estilo de vida.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 7/1/2026
Este 5 de enero el flamenco perdía a un referente del baile, Juan Ramírez, conocido bailaor, pero que también hizo sus pinos en el cante y en la guitarra. Una triste noticia para el arte jondo, pues era considerado como el maestro del compás y zapateado, el del baile gitano puro y sin aditivo.
Juan Navas Salguero, conocido artísticamente como Juan Ramírez, nació en Mérida en 1959, aunque muy pequeño se trasladó a Sevilla donde fijó su residencia. Sus inicios en el mundo del flamenco fueron en 1967, en el cante, al lado de maestros como Fosforito, Chocolate, Mairena o Lebrijano, tomando como nombre artístico: “Gitanillo de Oro”. Llegó incluso a grabar, en 1971 un par de singles. Siguió posteriormente con la guitarra, pero al crecer y cambiarle la voz, finalmente optó por dar el salto al baile de forma profesional.
Se podría decir de él que su mejor escuela fue la calle, pues tal y como declaró en una ocasión “aprendí fijándome en los demás. Se tarda, pero te permite desarrollar tu propia visión y eso te da personalidad”. Y así, observando a los más grandes del momento: Manuela Carrasco, Angelita Vargas, el Mimbre, Manuela Vargas, La Chana… fue como se forjó en el flamenco y en el baile, imprimiéndole su carácter propio, llevando el baile flamenco, puro y sin aditivo, por bandera.
Ramírez presentaba una carrera artística muy fructífera donde ha participado como bailaor en giras con Paco de Lucía, ha realizado galas junto a La Macanita, Lole y Manuel, Tomatito… ha colaborado a nivel discográfico con Camarón, Enrique Morente… A ello hay que añadir su participación con artistas de otros registros como Alejandro Sanz… Y todo avalado por importantes premios como el Pastora Imperio en Córdoba en 1986.
Pero además de todo esto, Juan Ramírez fue un gran maestro impartiendo cursos y clases en espacios como Amor de Dios de Madrid, así como en diferentes puntos de países como Francia, Alemania… siendo una gran influencia para las generaciones venideras.
Gracias maestro por tu compás, zapateado… por tu pureza en el baile gitano… gracias por regalarnos flamenco bajo una técnica impecable y una exquisitez sin igual, por imprimirle carácter al baile jondo y por repartir la verdad del flamenco por medio mundo.
