Aficionados y artistas lloran la pérdida de este cantaor cabal sevillano.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 14/3/2025. ©Paco Sánchez
El destino caprichoso como siempre no ha permitido que Manuel Márquez Barrera, “Márquez El Zapatero”, pudiera disfrutar de su homenaje este 14 de marzo en el Teatro Pathé de Sevilla que organiza la Diputación con motivo del ciclo “Historia viva del Flamenco”.
Sin embargo, desde un rinconcito cabal del cielo, Márquez el Zapatero seguirá muy de cerca esta jornada en la que Antonio Canales, Lole Montoya, José Suárez “Torombo”, “El Boquerón”, Isabel Malena, Eugenio Iglesias y Antonio Moya, le rendirán honores.
Y es que hace apenas cinco días, el pasado 9 de marzo aficionados y artistas flamencos recibíamos la noticia del fallecimiento de este cantaor nacido en Villanueva del Ariscal en 1930. Era el único artista vivo del grupo último del Zurraque de Triana, demostrando, siempre, una grandeza única en los cantes de su tierra.
Su afición al cante flamenco le vino de un vecino que gracias a su gramola le ponía discos de pizarra de la Niña de los Peines, Tomás Pavón, Manuel Vallejo… entre otros.
El apodo de Márquez El Zapatero se remonta al servicio militar que realizó en Tablada. Allí fue designado zapatero en el almacén del cuartel aprendizaje que le llevó a montar una zapatería en la calle Pureza de Triana.
En este barrio sevillano de duende, arte y compás flamenco conoció grandes artistas de lo jondo como El Sordillo de Triana, de quien muchos dicen que fue su fuente de inspiración.
Ya más metido en su faceta como cantaor destacamos su participación en el concurso de Mairena, donde compitió con figuras como Camarón, Agujetas el Viejo o Curro Malena.
Su primer trabajo discográfico en solitario se publicó en 2001 bajo el título “De Villanueva es”, y para el que contó con la guitarra de José Luis Postigo. En este álbum recogió su cante, ese que ya es historia.
Si bien es cierto que con su partida se pierde al último componente vivo del grupo Zurraque de Triana y gran cantaor cabal, su legado será eterno mientras que se siga recordando y difundiendo.
Por ello, su homenaje este viernes 14 de marzo en el ciclo “Historia viva del Flamenco” cobra más sentido que nunca, para que la llama de su cante nunca se apague y se siga transmitiendo de generación en generación.
