El embajador del flamenco al otro lado del charco, que se ganó su hueco en este mundo gracias a sus composiciones e interpretaciones nos dejaba en la pasada madrugada.
Revista La Flamenca. R. De la Villa. 16/1/2025
El primer mes del 2025 está siendo un verdadero huracán para el flamenco llevándose por delante a importantes figuras del cante, baile y toque. Hoy nos toca de nuevo hablar de una triste noticia, el fallecimiento de José Luis Rodríguez García de la Torre.
Como un jarro de agua fría nos hacíamos eco de este fatal desenlace, en el que ha enmudecido la guitarra del genial tocaor onubense, con tal solo 57 años. Una enfermedad ha impedido que José Luis de la Paz siga expandiendo su talento, y el mundo del flamenco, la ciudad dónde se crio, Huelva, y Miami, donde vivía, lloran su pérdida.
Crespón negro en las guitarras jondas pues se nos ha ido un gran compositor e intérprete, con un enorme talento, una creatividad inigualable y un fuerte compromiso con la música como arte y forma de vivir, que hicieron de él, ser uno de los mejores embajadores del flamenco de Huelva y de Andalucía en tierras norteamericanas.
José Luis de la Paz, tal y como se le conoce artísticamente, nació en Ceuta en 1967, aunque se crio en Huelva desde los 3 años. Hay algunos que lo señalan como un niño prodigio de la guitarra, pues desde muy pequeño se hizo con este instrumento, siempre de la mano de grandes referentes, como Antonio Sousa y Niño Miguel, o su maestro Mario Escudero.
Fue precisamente Escudero, quien con apenas 15 años, lo preparó para la guitarra de concierto, siendo habitual su presencia en los carteles de Peña Flamenca de Huelva.
Con 23 años, pisó la Bienal de Flamenco de Sevilla, disputándose el Giraldillo del Toque, y siendo su gran presentación al público, en competencia directa con Niño de Pura, quien finalmente se hizo con el galardón.
Tras ello, en el 1995, el escritor y flamencólogo Félix Grande lo designó en su Agenda Flamenca como uno de los mejores guitarristas de su generación.
Entre 1997 y 2007 fue director musical y compositor del Ballet Cristina Hoyos, sin olvidar que su incursión en el Ballet Andaluz componiendo música y la suerte de haber acompañado a destacados artistas como Carmen Linares, Pastora Galván, José Mercé, Paco Toronjo, Antonio Canales, El Pele, Farruquito, Arcángel, Belén Amaya, Argentina… y un largo etcétera.
Su inquietud y versatilidad por explorar este arte fue mucho más allá del flamenco, y eso unido a su traslado a los Estados Unidos en 2011 le llevó a convertirse en un guitarrista universal y global, cosechando una historia, inacabada de éxitos y de colaboración con los más destacados artistas que entroncaban con la música latina, sin olvidar nunca sus raíces flamencas.
Muestra de ello fueron sus colaboraciones con la LA Philarmonic, Concha Buika o con pianista Colin Farish, en el disco “East of Evening Star”.
Pero además, lo avalan importantes reconocimientos como la nominación a los US Artists en 2016 y el premio de Marquis Who is Who in the US en 2021, que lo llevó a inscribirse en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.
En su legado también nos deja una discografía muy completa compuesta de títulos como “Andaluzi2 de 1987, “10X1” en 2011, “Escenas de Yerma” en 2016, “Introspective” en 2020 y “Olé-Olá” en 2022.
Pero como hemos mencionado anteriormente su carrera de éxitos está incompleta pues por ejemplo pretendía emprender un proyecto junto a Eduardo Hernández Garrocho, con el objeto de preservar la riqueza folklórica de la provincia de Huelva, una riqueza que el artista e historiador, conocía y quería poner en valor y dar a conocer.
Y finalmente, tampoco podrá disfrutar del espectáculo-homenaje que tendrá lugar próximamente en Huelva capital, y que le preparaban Arcángel y otros amigos flamencos onubense. Misma Ciudad que ha dado a conocer que le otorgará la Medalla de Huelva de las Artes, a título póstumo.
Que este adiós se convierta en un hasta luego, y que las lágrimas que hoy se derraman por su partida se conviertan en música eterna, esa que nos ha dejado José Luis de la Paz y que será por siempre su mejor legado.
