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Entrevista: Mario Maya


Entrevista: Mario Maya




Revista La Flamenca: Revista nº 13 /año 2006 Enero Febrero. Manuel Moraga. Fotos: Paco Sánchez

“Abogo por un flamenco de calidad artística y de altura musical y expresiva”

mario-4 Con cinco años le compró a un trapero un par de botas viejas y rotas. Le costaron dos pesetas. Con ellas dio sus primeros pasos hacia lo más alto del baile flamenco. Se quitó los mocos bailando en las zambras del Sacromonte. Madrid fue la ciudad de su acné artístico-juvenil. La madurez ética y estética le llegó con Pilar López y su moldeado intelectual se fraguó en Nueva York. Muy viajado, muy leído y muy inquieto, se ha empeñado en que los códigos flamencos trabajen también como medio de expresión narrativa. “Camelamos naquerar”, “¡Ay…jondo!”, “El Amargo” o “Un, dos, tres, faaa…” son títulos grabados para siempre en la historia del baile flamenco. Ahora Mario Maya vuelve a visitar el mundo de Lorca con su “Diálogo del Amargo”.

El Amargo y usted son viejos conocidos ¿Por qué le atrae tanto ese personaje?
Como granadino tengo gran admiración por Lorca. Y también me atrae porque la base principal de su cultura esta fundamentada en las tres principales claves del pensamiento y de la vida: el Tiempo, el Amor y Muerte.

La vida, el destino, el amor, la fatalidad, la muerte… De todos estos conceptos se alimenta el “Diálogo del Amargo”: es un “clásico” en todos los sentidos…
Creo que para los seres humano “El Tiempo” es una búsqueda permanente de la felicidad vislumbrada y perdida. El Amor como un sueño imposible de alcanzar. La Muerte como desenlace inevitable de los sentimientos vitales.

Creo que no tuvo mucho tiempo para montar este verano el “Diálogo del Amargo” y sin embargo el resultado tiene una gran calidad ¿Cuál es el “secreto del margo”?
En primer lugar, ha sido una reposición. Reposición muy amplia y acertada, pues tenía las mimbres (elementos) preparadas. En segundo lugar, no hay secretos para el Teatro. El secreto es, la disciplina y el rigor diario. Esto unido al conocimiento y el buen gusto y, en este sentido, la amplia cultura danzística y musical que uno tenga. Me encanta la música y de ella parto con rigor para hacer mis montajes. Desde muy temprana edad tengo afición por la guitarra: la toco y compongo partes necesarias que el coreógrafo necesita como apoyatura a la misma. Y en tercer lugar, aunque tú no me lo preguntes, permíteme que te diga que mayormente los éxitos que se tienen ahora sean un tanto efímeros y que vivimos en una sociedad de consumir y tirar. Sin embargo, hay incomprensión hacia algunos artistas flamencos y que ellos conscientemente desvelan su estado personal de un modo misterioso; pero también se ven obligados a una acción rebelde, porque la sociedad en la cual se mueven los acoge por su arte, y los rechazan por su medio social.

¿Cómo construye Mario Maya? ¿Cómo se enfrenta a un proyecto? ¿Cuáles son las vigas maestras que, en su opinión, deben sostener toda obra?
En el caso de la puesta en escena que nos ocupa, “Dialogo del Amargo”, lo primero que hago es leer la estructura dramática que el autor (en este caso, Lorca) ha querido reflejar. En segundo lugar, hago una síntesis o pequeño guión para ser coreografiado y musicado. Tuve que tener en cuenta que Lorca no escribió este pequeño texto surrealista pensando que más tarde fuese representado, ni siquiera bailado. La dramaturgia es muy importante, siempre y cuando se quiera narrar una historia. Los bailarines de ahora casi no utilizan la dramaturgia en el contexto de la danza flamenca. Por otro lado, se ignora que dramaturgia significa literalmente “acción escénica”, algo compatible con el flamenco. Además, pocas veces se reflexiona sobre el baile flamenco como lenguaje expresivo, y se confunde la técnica del entretenimiento con el lenguaje coreográfico.

mario-2¿Todo buen bailaor puede ser buen coreógrafo?
No necesariamente. Se puede ser un buen bailarín o gran intérprete y no tener la vocación o carecer de los ingredientes necesarios para ser coreógrafo. Aunque hoy casi todos los bailarines/nas españoles presumen de ello. En ocasiones nos encontramos que las coreografías que pretenden hacer algunos bailarines/nas no se corresponden con la historia que se quiere contar. El fondo y la forma, en estos casos, no transmiten su intención narrativa: ésta llega distorsionada por la constante demostración y virtuosismo gratuito.

Hace poco hablaba Paco Umbral de la literatura “sin estilo” que, en su opinión, era “el fin de la literatura”. Se refería sobre todo a los best-sellers, a la búsqueda de recursos que proporcionen un éxito multitudinario e inmediato ¿Puede ocurrir lo mismo en la danza y, sobre todo, de baile flamenco? ¿Esa “literatura sin estilo” puede ser similar a lo que usted denomina “oficio sin conciencia”?
Como la pregunta viene de la lectura de un intelectual, yo te doy respuesta de otro intelectual. Según Víctor Hugo, la fama no es sino la gloria en calderilla. La popularidad es la máscara barata de la fama. El prestigio se gana gota a gota, paso a paso, se tarda y toma su tiempo en ser reconocida su labor artística. Los famosos, en mayor o menor grado, tienen sus servidumbres. ¿Pero quién les da la patente de la fama y la desorbitada popularidad? Probablemente sea un ente tan confuso y huidizo, como la televisión y otros medios de información, que están al servicio de la necedad y vulgaridad, a la que le es más cómodo políticamente anestesiar que instruir.

Seguimos con intelectuales. Antonio Burgos habló de los “Jornaleros del flamenco”, a los que Félix Grande describe como verdaderos artistas con la nevera vacía a fin de mes. En los tablaos podemos encontrar a muchos de ellos ¿está mal pagado el flamenco? En tal caso ¿por qué?
Cuando Antonio Burgos comenta lo de “jornaleros del arte flamenco”, es posible que en algunos de los casos tenga razón. Hay quien dedica totalmente su vida al difícil arte del flamenco y otros, sin reparo, quieren exclusivamente vivir del flamenco. Lo de la nevera vacía que dice Félix, también puede que tenga parte de razón. Desafortunadamente, no todos los artistas están en posesión de estado de gracia flamenca y, por ello, sus sueldos no den para mucho. Los tablaos especialmente viven de los turistas que visitan España y, como todo el mundo sabe, las agencias de viajes, imponen un elevado porcentaje monetario por cada turista. Esto hace que el empresario del tablao tenga poco margen para poder pagar a buenos artistas o, artistas de renombre. Esto antes no ocurría, el público mayoritariamente era español y exigía artistas como los que hubo por ejemplo en Torres Bermejas: Camarón, La Paquera, Pansequito, el Trío Madrid, La Tati etc. En las cuevas del Sacromonte aún es peor. La competencia de una zambra con otra, hace que las agencias obtengan mayor “mordida”.

mario-5Alguna vez se ha definido como un “coreógrafo gitano con deseos de aprender, con inquietudes sobre la cultura y con la meta de progresar intelectualmente”. Del barrio marginal donde se crió hasta las tribunas de conferenciante que ocupa hoy ¿cuánta distancia hay?
No creo que haya específicamente coreógrafos gitanos o de otra raza. Hay gente inteligente y preparada, sólo que mi experiencia de varios años, mi aproximación al sacrificio de la disciplina danzística y el rigor diario, han hecho que yo sea más conciente de la importancia musical que tiene el flamenco. Si tengo alguna ventaja sobre los demás consiste en que nacer en el seno de una familia gitana me ha dado la oportunidad de conocer desde una temprana edad la profundidad de mi cultura que, al fin y al cabo, es la del flamenco.

En general, los flamencos de hoy parten de situaciones más cómodas o menos duras que la suya y la de muchos de su generación. Sin embargo muy pocos emprenden ese camino de progreso en la cultura, quizá porque deciden dedicar sus energías a profundizar en el flamenco y sólo en el flamenco ¿Se puede hacer flamenco con un alma intelectualmente “contaminada”?
Hoy el arte flamenco se hace en los salones de baile, sin embargo, la etnia gitana siempre tuvo un comportamiento antropológico bastante diferenciado, porque dicha música ha sido transmitida generacionalmente en el ámbito familiar y, con carácter singular, en los asentamientos de extra muros, “barrios marginales”. Ahora vivimos en una sociedad de consumo global, cada vez más competitiva, que nada tiene que ver con la profundidad arraigada en el arte flamenco.

Grandes referencias de hoy como Israel Galván, Joaquín Ruiz, Eva Yerbabuena, Rafaela Carrasco, entre muchos otros, señalan a Mario Maya como uno de sus principales maestros. Visto así, el mundo del flamenco está en deuda con Mario Maya…
Sólo he tratado de enseñarles lo que mi maestra, Doña Pilar López, me enseño: “La ética y la estética del baile flamenco”, además de lo que tú mencionabas anteriormente, “el oficio con conciencia”.

Precisamente a Israel Galván, uno de sus discípulos, le ha sido concedido el Premio Nacional de Danza 2005 ¿Qué opina de su trabajo?
Creo que Israel, podría ser el mejor bailarín de flamenco que tiene este país. Pero ha escogido el riesgo del esquema ritual mágico del creador y, de la innovación. Ha descuidado su enorme perfección que anteriormente tenía. En definitiva esto le ha llevado ha que haya distintas opiniones.

Lleva años trabajando en el texto que Lorca escribió por la muerte del torero Sánchez Mejías ¿Cree que podremos ver algún día ese sueño?
Sinceramente creo que es muy difícil y delicado coreografiar el texto que Federico escribió para su amigo Ignacio Sánchez Mejías. No obstante, si hubiese un arriesgado productor que se atreva a producir en gran formato este maravilloso Réquiem, lo haría. Aunque las limitaciones que pueda tener para dar forma musical y coreográfica a tan maravilloso texto son muy complicadas. Yo abogo por un flamenco de calidad artística y de altura musical y expresiva y, también por un flamenco que no pierda una de sus más importantes singularidades, que es la de conmover y transmitir una especial emoción a través de formas coreográficas.

¿Qué no puede quedarle en el tintero cuando de por finalizada tu vida coreográfica?
Quisiera dirigir cine de temas danzísticos.




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